miércoles, diciembre 03, 2008

Un día conmigo (perdida) en Sao Paulo

Ayer salí sola a conocer Liberdade. Bastante poética la visita, siendo que la última vez que vine con mi hermana mayor, nos quedamos con ganas de conocer este barrio. Liberdade es un barrio comercial, con muchos japoneses, pero no tantos como me había imaginado. Caminando por la Rua Galvao Branco ví la cara de cientos de paulistas, todas diferentes, pero parecidas a la vez. Un calor de verano y en la tarde, lluvia tropical. Visité el Museo Japonés de Inmigración y en el tercer piso tuve una experiencia que nunca olvidaré. El viejito que atendía era super cariñoso, me saludó de beso y abrazó fuerte, a la vez que no soltaba mi mano derecha y antebrazo. Cuando me despedí tampoco me quería soltar. Mmm...

Durante el almuerzo, paré en un restaurante de comida por kilo y ví a los trabajadores de la construcción de enfrente en hora de almuerzo, me recordó a Lima Limón. Pensé por qué había venido, para encontrarme a mí misma en otra ciudad. Y vaya qué ciudad.

Caminé en la tarde hasta la Plaza da Sé, una verdadera locura, donde decenas de mendigos están en las escaleras de la catedral y no te piden nada, sólo descansan. Entré con un poco de miedo, ellos tienen caras peligrosas y también los ví sentados en las bancas de la catedral. En la plaza, se podían ver "shows" de todo tipo. Nadie pasea en el centro, todos caminan rápido, la gente se ve ocupada. La mayoría de chicas andan de a dos y los chicos con un paso rápido. Continué por estrechas calles y paré un segundo frente a la BOVESPA, así que es aquí pensé...donde se ganan grandes fortunas en este país.

Dí un par de vueltas más por calles que parecían el centro de Lima, lleno de ferreterías. Ya era hora de volver, pero la estación República estaba cerrada. Y ahora qué hago... no sé cómo, llegué a San Bento, y volví al lindo y tranquilo barrio de Moema. Comenzó a llover, mis piernas me dolían mucho. Una coincidencia, en el ómnibus me senté al lado de un vecino del edificio, sin saberlo. En la noche ví la obra Tempestad en el Teatro con Carol. Algo diferente, una obra de Shakespeare en versión moderna. No me gustó, soy más tradicional, no me puedo quejar tampoco, llegamos 8 minutos antes, conseguimos buenos asientos y gratis.

Qué día, que ciudad loca, qué grande. Hoy pasé todo el día en casa, descansando y pintando una acuarela. Carol quiere que haga una exposición de un cuadro. Buena idea.

2 comentarios:

pati souza dijo...

Olá sandrita
É impressão minha ou você já tá misturando português c/ espanhol em algumas palavras?!
Quando puder dê uma olhada no https://coisasdagaveta.blogspot.com é de um escritor brasileiro novo que escreveu seu primeiro romance ano passado e escreve coisas muito interessantes em seu blog.
Bj

Sandrinha dijo...

Oi Tri!
creo que el portunhol se dio de casualidad, el teclado de la compu no tenia eñe :)
Y tu cuando te animas a escribir para el cybermundo?