Pues ya regresé de Cusco. Que cómo me fue? Tuve una prolongada ausencia, mental, de lo que es

vivir en Lima, muy saludable, una breve experiencia de lo que es vivir en una ciudad sin vivir en ella (el complejo del extranjero) y un sentido de haber abandonado a mi amor, sin haberlo abandonado de verdad (por tanto viaje, dejé en soledad a mi otra mitad)... ni si quiera estuve allí por así decirlo. Al poco tiempo de haberme mudado y establecerme en una linda casa con un bosque de pinos y montañas alrededor, me llamaron de mi antiguo hogar, Nairobi, para tentarme... y lo lograron. Crucé nuevamente el Atlántico y me reuní con antiguos colegas y amigos, y me dí cuenta a dónde pertenezco. Afuera. Mi madre me llamó "Foresta" por algún tiempo, sin saber que
forestis originalmente significó afuera, lo lejos, lo salvaje, antes que bosques o madera (
silva).
Ahora estoy lista para disparar! Mi cámara de fotos de nuevo ... y mis pinceles los fines de semana ...y peligrosamente, muchas horas de letras frente al computador. He vuelto del Ombligo, para ir de nuevo a la foresta...afuera.
Foto: Orfanato de elefantes en Karen, Nairobi, Kenia, por Sandra Velarde, 30 Agosto 2009.